lunes, 26 de marzo de 2007

La huida // Por XiZu

Corría por entre los árboles sin siquiera percatarme de la intensa oscuridad que poco a poco iba apoderándose del ambiente. A mi nariz no llegaban los hedores de cadáveres devorados ni captaban tampoco mis oídos el horrible sisear de las serpientes que trepaban por los árboles al costado del camino. A decir verdad, no era consciente de nada más que del hombre corriendo tras de mí, con sus ojos enrojecidos y su cuerpo mutilado a causa de la anterior pelea que presencié.

Había despertado temprano ese día, aunque horas después desearía haber obedecido a la pereza que continuamente batallaba contra mi responsabilidad y voluntad de servicio en lugar de presenciar aquel horrible espectáculo en medio del lugar que solía llamar mi segundo hogar. Sin embargo, como siempre, había algo desconocido que me hacía cumplir puntualmente con mis obligaciones, por lo que me levanté sin rechistar y salí a la calle, esperando pacientemente por un taxista amigable y solitario que aceptara llevarme por una tarifa ligeramente menor pues estaba algo corto de dinero a esas alturas del mes.

Llegué a la tienda poco antes de que abrieran, envuelto en mi abrigo marrón, pues aunque estuviera soleada la mañana no podía confiarme, el clima era traicionero por esos lados, y me llamó la atención el hecho de que la puerta trasera estuviera abierta, pues el jefe era poco menos que obsesivo en lo que a ello respectaba. Entré, sujetando firmemente un palo que por allí había encontrado, y los vi: dos hombres enfrascados en una fiera pelea armados con machetes, uno de los cuales había perdido ya su brazo derecho. Se gritaban furiosos, hasta que uno de ellos se percató de mi presencia.

-¡Animal! ¡Te dije que cerrarás la puerta antes de comenzar, imbécil! – gritó el manco antes de seguirme como si de un depredador hambriento se tratase.

Así fue como comenzó nuestra frenética carrera de vida y muerte en el tupido bosque que jamás había visitado anteriormente. Me sentía, más que como un ser humano escapando de un asesino sin rostro y de nombre desconocido, como un ratón escurridizo escapando del malvado gato que, desesperado, intenta probar su valor ante su dueña. Sabía que no podía tropezar, sin importar lo altas que se levantaran las raíces del suelo o qué tan cansadas se encontraran mis piernas: debía huir del violento criminal, quien claramente no quería ser descubierto en sus clandestinas peleas, prohibidas por el gobierno hace años.

No pude resistir la presión, y caí casi de inmediato en un agujero cavado misteriosamente a los pies de un enorme sauce, cuya sombra sirvió de escondite para el misterioso asesino, quien ya se preparaba para arrojarme su ensangrentado machete directo a la cara, aunque claramente no había forma que lo reconociera luego de que hubiera concretado sus planes. No tuve siquiera que escuchar el sonido de la hoja cortando el aire para saber que pronto todo habría terminado.

Sí, esa mañana la pereza debió ganar la batalla.

Fin.

Este lo escribí hace muucho, tanto que apenas me acordaba. Ojalá les guste, a mí me dejó bastante conforme.

Gracias por los post de ayer: Aoi, aún me debes la explicación de qué es lo que está distinto, no soy adivina xD Karu, en un ratito me pongo a leer el de su hermana, ahí le dejo un post.

Saludos a todos

Love~~

XiZu

2 comentarios:

Karu_chan dijo...

wow...

que... sangriento... esta genial.. me gusto mucho... corto y muy bien relatado ^^ ... insisto...
es mi sensee...

im your biggest fan =)

€h7€|€\^/€|\| dijo...

toy cansaa, a si ke... na xDD

Me usto la historia... y... eso xD

Me viro

La kero.